
Espero no redundar
hablando otra vez de tu boca,
ya no puedo pedirle a esta nota
que no escriba de nuevo, de ti.
Si le robas tu, sin querer,
o queriendo, tal vez con confianza
sin pensarte, ni ver la balanza
pues mee tienes, te tengo, ya ves
Y el cielo que es lo que es
Solo un frío refugio de amantes
Se guardo cuatro gotas distantes
para verte sonreír al llegar
Con tanto por explicar
se mueren de dudas los miedos
y mis ojos que venden deseo,
ya no quieren saber donde vas,
ni si vienes, o si vendrás
de ese sitio que aún yo no encuentro
o te habrás escapado de un cuento
con un corso de hadas detrás.
Entonces para terminar
sin sentir abandono de “cocas”
mis 3 Am se han vuelto locas
pues no quieren dormirse sin ti
aunque saben que por ser así
Y suene cruel al contarlo
a mi empleado debo felicitarlo
pues por poco no duermes aquí.
Con el alma te puedo decir
que la magia nos está envolviendo
ya vez, que en lugar de escribiendo,
mi noche termina empujando.
{"Algo que no se nombra,
con la palabra azar,
tiñe estas cosas..."}